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11/3/15

A orillas del Guadalquivir. (Reseña)

Montse Rubio, nacida en la pequeña localidad de Can Cartró (Barcelona) en 1977, se licenció en Filología Hispánica en la Universidad de Barcelona en el año 2000. Actualmente, compagina las clases como profesora de secundaria con sus estudios de Humanidades. Desde 1998 se ha dedicado a la elaboración y documentación de su primer libro, A orillas del Guadalquivir, con el objetivo de presentar una versión fidedigna de los hechos que se exponen, ya sean los vividos por los propios personajes, ya sean los concretos de una etapa histórica con resonancia a nivel social.


Montse Rubio nos relata la humilde vida de su familia andaluza, el día a día de gente trabajadora que se gana el pan y los pocos recursos que tienen para dar de comer a sus hijos.
Lorenzo, el principal protagonista, narra las dificultades de su vida, transportándonos por los recuerdos hasta una choza del barrio de Corea, donde vive con sus padres, los cuales demostraban su fortaleza para poder sobrevivir en aquellas circunstancias. Durante su infancia contribuye con trabajos en el campo para poder aportar un granito de arena y en su ardua juventud cumple el servicio militar e ingresa a filas durante la Guerra Civil Española. Al final de la guerra, miles de personas huyeron hacia la frontera de Francia, obligándolos a estar refugiados en penosas condiciones en campos de concentración.
De trabajo en trabajo y con perseverancia, Lorenzo pudo seguir con su vida junto a Antonia y sus cinco hijos.
Una decisión acertada hizo que Lorenzo y Antonia dieran el paso más importante de su vida: emigrar a Cataluña para vivir con una de las hermanas de Antonia, instalada desde hacía años en una tierra extraña y completamente diferente a la suya. La vida les cambiaría por completo a ellos y a sus hijos.
Se trata de una novela escrita con afecto y respeto a todos aquellos que emigraron para poder ofrecer un futuro a sus hijos, donde la fe y lo desconocido de tierras lejanas podría albergar un destino para las personas con decisión, arriesgando lo poco o nada que tenían.
Las palabras de la novela esconden un cariño especial, resultado de un recuerdo escrito, para demostrar la superación de las personas ante las adversidades que les ofrece la vida, en busca del bienestar.
¿Qué hubiera sido de los Rubio si Lorenzo no hubiera emprendido ese viaje? La felicidad y un futuro digno para los suyos le dio el valor suficiente para afrontar ese destino incierto.

Con las primeras palabras de esta novela me vino a la memoria la historia de mis padres, que también vinieron a Cataluña a buscar una nueva vida.

Me quedo con este párrafo que expresa el sufrimiento de unos padres:
“Con los ojos encristalados, observaba sus demacradas caritas y sus desnutridos cuerpos mientras oía relatar las duras jornadas que vivían sus dos mayores. Entonces, la desolación se apoderaba de él por completo al comprobar de qué manera sus pequeños fingían aceptar lo que el futuro se empeñaba en ofrecerles. Se maldecía a sí mismo una y otra vez por no saber darles lo que realmente se merecían, y era entonces cuando, preso del delirio, entendía que sus hijos no se permitían ser niños porque el destino ya les había arrebatado la inocencia.”



A Orillas del Guadalquivir (Amazon)



31/1/15

A Orillas del Guadalquivir.. de Montse Rubio Suriol

Constituye un homenaje a todos aquellos andaluces cuya vida se vio truncada tras la Guerra Civil Española y cuya consecuente y mísera situación económica, propiciada por el caciquismo preponderante en los latifundios de Andalucía, les obligó a abandonar la tierra en que nacieron para instalarse en desconocidos lugares en busca de nuevas posibilidades. La narración, en la que se entrelazan el género biográfico y la novela histórica, relata las vicisitudes de Lorenzo Rubio Aranda que, después de luchar en el frente, vivir las calamidades del campo de concentración, verse obligado a vivir en una miserable choza de chamiza y ver cómo sus hijos sufrían los estragos del hambre y la miseria, decidió buscar fortuna en tierras catalanas. La totalidad del relato surge como una forma de recuerdo, no del protagonista de los tres primeros capítulos, sino de su padre y, por consiguiente, aparecen dos espejismos temporales que conviven en la experiencia lectora: uno, el momento presente en que se produce la evocación del tiempo pasado y otro, el tiempo peculiar de lo evocado. A su vez, la marcha de la narración requiere, a menudo, pasos atrás; analepsis que nos muestran los antecedentes de Lorenzo y las circunstancias vividas que explican su comportamiento, su evolución y la concepción que sobre su existencia va progresivamente moldeando.